LA AGRESIVIDAD

La agresión es un instinto innato que sirve para la supervivencia y el desarrollo integral. Este instinto nos ayuda a estar alertas, defendernos y adaptarnos al medio ambiente, también cuando queremos perseverar y trabajar duro para mejorar porque la agresión es algo inconsciente.

Por otro lado, la violencia es producto de la socialización y la cultura, por lo tanto, es un comportamiento aprendido, que conlleva una gran carga de premeditación e intencionalidad. El propósito es causar daño a otro en beneficio propio, con un gran deseo de venganza y muchas veces impulsado por batallas de poder.

Es importante enfatizar que la sociedad nos enseña a conducirnos a través de las normas, valores y reglas de comportamiento. Sin embargo, muchas personas reprimen sus tendencias hostiles, pero cuando ya no pueden soportar todo lo que han introyectado, lo que no se ha expresado, lo que les ha dolido es cuando explotan, creando caos.

Tal vez hemos sido testigos:

Violencia doméstica: agresiones intrafamiliares.
Agresividad en las escuelas: el bullying.
Agresividad en el trabajo.
Agresividad en las redes sociales.
Agresividad directa e indirecta.
Agresión física, verbal, emocional por inaceptabilidad, racismo y la falta de respeto por la vida que se convierte en el espejo de lo que somos.

Pero la realidad psíquica es lo que no podemos ver, porque estamos obsesionados con la realidad física y material. No podemos entender por qué el mundo quiere descubrir primero si hay vida en otro planeta, antes de descubrir qué es lo que tenemos dentro de nosotros. ¿Hay amor, hay odio? o hay algo que no hemos curado, por lo que tal vez no nos importa la vida de los demás.

Muchas veces ignoramos que los elementos esenciales para la evolución del ser humano son: relaciones interpersonales, aceptación y respeto.